quinta-feira, 8 de março de 2018

MENOPAUSIA Y CÁNCER DE MAMA


La menopausia es el momento en la vida de la mujer que deja de funcionar el ovario dando paso a un estado en que se ha dejado de producir estrógenos en los ovarios.


La fuente de estrógenos es solamente en la glándula suprarrenal, con una modificación en el tejido graso de la hormona que se produce en esta glándula a estrógenos (estradiol y estrona).

Los tejidos de los órganos sexuales femeninos involucionan y ya no es posible la reproducción. El cáncer de mama tiene su mayor incidencia en esta etapa de la vida de la mujer aunque observándose un descenso progresivo a partir de la menopausia. La menopausia precoz es un factor protector de padecer cáncer de mama. Una mujer con una menopausia natural a los 45 años tiene la mitad de riesgo de padecer cáncer de mama que la mujer que tiene la menopausia a los 55 años. La extirpación de los ovarios también proporciona efecto protector en las mujeres con alteraciones genéticas de alto riesgo (en los genes BRCA1 y BRCA2).

Cáncer de mama en la mujer posmenopáusica

Las características del cáncer de mama son diferentes en la mujer premenopáusica que en la posmenopáusica.
La edad es un factor pronóstico independiente. Las mujeres muy jóvenes tienen peor pronóstico que las mayores. Otro factor pronóstico importante es la presencia de receptores hormonales positivos en la célula tumoral (más información) En la mujer posmenopáusica es más frecuente la presencia de receptores hormonales positivos en las células tumorales. El tumor es por ello más hormonodependiente y susceptible de ser tratado con hormonoterapia.
La expresión de la proteína HER2 no parece ser diferente según el estado menopáusico o la edad. Se conoce que la respuesta a la hormonoterapia en mujeres con tumores HER2 positivos es menor. El diagnóstico, clasificación y estudio de extensión del cáncer de mama en la mujer posmenopáusica es el mismo (más información). El enfoque terapéutico es también el mismo (más información). La principal diferencia radica en la Hormonoterapia que es más utilizada, al haber mayor incidencia de tumores con receptores hormonales positivos, y con resultados más eficaces. En la mujer posmenopáusica se utiliza un tipo de fármacos hormonales diferentes a la mujer premenopáusica: los inhibidores de la aromatasa y el Fulvestrant. El tratamiento adyuvante es el mismo. Las mujeres posmenopáusicas se benefician en menor medida que las premenopáusicas (Aumento del beneficio en supervivencia global de un 10% en mujeres con edad inferior a 50 años y de un 4% en mujeres entre 50 a 89 años). Las mayores limitaciones para poder administrar el tratamiento correspondiente, especialmente la quimioterapia, son las enfermedades concomitantes, especialmente en las mujeres más ancianas. La toxicidad secundaria de la quimioterapia es también un factor limitante en las mujeres mayores, especialmente la cardiotoxicidad dependiente de las antraciclinas y los taxanos. La evolución clínica de los tumores hormonosensibles en mujeres mayores es más benigna con un desarrollo clínico lento e insidioso. Cuando el tumor se disemina suele dar lugar a metástasis óseas o pulmonares, en forma de derrame pleural o nódulos pulmonares. La supervivencia media es más larga en este tipo de situaciones clínicas.

Fonte: AECC

As informações e sugestões contidas neste blog são meramente informativas e não devem substituir consultas com médicos especialistas.
É muito importante (sempre) procurar mais informações sobre os assuntos

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